
-¡Jefe! deme un café cargao que cansao estoy ya de dar vueltas en la plaza del pueblo.
Y sigue, y mas. Y mañana de nuevo lo mismo. No me digas que no tiene que ser insoportable estar siempre liando la madeja o de vuelta con la troca. Que bonito es el camino que lleva a la montaña ¿verdad? a la ribera del río, ocultándose entre los meandros, las aves de temporada levantan el vuelo y marchan sin mirar atrás... y canto, canto sin saber la letra pero si la melodía. Algo es algo.
Hoy el trabajo desde luego que ha sido duro, otros días que esperas mas es liviano y hoy, viceversa. Desde luego que me gustaría vivir mas tranquilo ¿mas tranquilo o mas cerca? no se, si el caso es quejarse.
¿Que me dices? ¿que no sabes de que te hablo? solo intento evitar que me sigas dando la chapa."































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