Subir a Inicio
Louis de Poudereux on Facebook

14 noviembre 2009

¿Qué está pasando?

Esto es una carta a un maltratador para un certamen especial. Profunda... Se envió otro micro, pero también pedían algo inédito. Ya habrá tiempo para su publicación.

¿Qué está pasando?


“Tal vez empezar la escuela tan pronto y arrancarte de los brazos de tu madre no sea la mejor idea pero hay que afrontarlo. Luego creces, aprendes a jugar y empiezas a relacionarte. La tierna infancia transcurrió sin sobresaltos excepto las típicas desilusiones y algún berrinche de los que hacen reír pasados los años. Sí recuerdas con cierto dolor cuando se fue el abuelo para siempre o esa otra ocasión en la que siendo un poco más mayor aquella chica decidió irse con Juan para de esta forma no seguir contigo. Tu cambio al instituto si lo recuerdo como algo más dramático, pero no sufriste fracaso escolar, eres un chico inteligente pues conseguiste lo que querías durante el resto de tu vida. Donde quizás si tuviste un poco más de mala suerte fue con el servicio militar. ¿Sabes? Fuiste de los últimos en tener que ir obligatoriamente. Te echamos mucho de menos en esa época pues te tocó una mili un poco viajera de allá para aca y te vimos poco en 9 meses, pero al fin y al cabo todo acaba por pasar. Aún guardo en mi memoria con mucho cariño cuando empezaste a trabajar en el Ministerio, se te veía muy ilusionado después de tanto estudiar preparando la oposición. Después sacaste tu carné de conducir a la primera, compraste tu coche, tu casa, conociste a Sandra, montaste aquel negocio que tanto deseabas, nació Marquitos, se casó tu hermano Mario... creo que todo ha ido bien, ¿verdad?
Mi estimado Marcos, en todas estas situaciones siempre hubo un denominador común, alguien que estuvo cerca de ti cuando lloraste o reíste, alguien que quiso enseñarte, cuidarte, quererte y todo sin pedir nada a cambio. ¿Sabes? La añoro, la necesito y hoy más que nunca la echo de menos. Hoy que hace un año que nos dejó la siento dentro de mí aunque tengo que confesarte que la he escuchado llorar. Hoy, precisamente hoy, que he sabido que Sandra no tiene su ojo morado por un edema fruto de una patología corneal te quiero recordar su figura. Esa que tanto querías y a la que tanto has extrañado es madre y mujer como Sandra. Si tanto la quieres, la adoras y la recuerdas, si tanto la cuidaste cuando enfermó, si jamás la hubieses hecho daño, si fue y sigue siendo tu mayor referencia, si ni quisiera hace falta que te diga su nombre…
¿Qué diferencia existe entre las dos?”

Papá


Louis de Poudereux
Esperando Contenido Widget ...